«Qué regalo este mes para volver a casa:
el arte de sernos fieles y habitar nuestro sentir.»
Esta energía pide que te expongas cuando lo desees, hables de lo que necesites, autenticidad
Sintonizar con lo propio, darnos lugar y hacer brillar nuestra esencia.»
Si sientes que has respondido a pedidos ajenos, si te han dicho es por aquí y a vos no te cuadraba puede que hoy necesites parar y escucharte, pensar y decidir desde tu centro.
¿Qué es lo que realmente quieres en tu vida?
Este mes no sólo es escucharse , sino tener una acción, decisiones coherentes con esta escucha .
La acción puede venir impulsada por la intuición o puede surgir de un pensamiento semilla.
Cuando tratamos de ser auténticos/as , desde el clan familiar , pueden surgir tirones hacia atrás. ¿Por qué? ¿Hay que luchar? No. Se trata de comprender que a nuestros antepasados les fue útil hacerlo de otro modo, lo hicieron en otros ambientes, con otras creencias.
Existe una profunda conexión entre nuestros deseos y las historias no resueltas de nuestros antepasados. Tomar sus metas truncas y transformarlas en realidades propias es la manera en que el árbol florece en el presente.
A menudo olvidamos que el linaje es nuestra mayor fuente de recursos.
No estamos aquí para cargar con el pasado, sino para apoyarnos en él.
El árbol no solo nos entrega sus tormentas, nos entrega su sabiduría, su resiliencia y su alegría de vivir. Honrar nuestro origen es dejar de mirar la herida para empezar a disfrutar del regalo de estar vivos.»
Hay una fuerza que nutre ,que puja, empuja hacia adelante que viene de quienes fueron precursores en otras épocas y quedaron como «mal vistos», «excluidos por sus ideas extravagantes».
Más que creadores originales, somos intérpretes de una sabiduría universal. El arte reside en saber qué ideas tomar del inconsciente colectivo y cómo imprimirles nuestra huella personal para ponerlas al servicio de los demás.
No importa de dónde venimos, sino hacia dónde elegimos vibrar hoy.
Febrero es un umbral para cuestionar si la imagen que proyectamos al mundo es fiel a nuestro deseo profundo.
No somos repeticiones del pasado, sino alquimistas: recibimos la energía del linaje, la procesamos a través de nuestra propia humanidad y la manifestamos como una creación nueva y original.
Cada cual hace su parte, este juego necesita desterrar los pretextos que se imponen afuera o desde tu interior y Ser.
«Ser y Humano». Seres ya somos; no hay metas a las cuales llegar, simplemente estamos siendo.
Aquí y ahora respiras, te vinculas, conectas con el entorno y accedes a esa energía invisible de infinitas posibilidades en este multiverso presente.
Sin embargo, ser humano conlleva una responsabilidad extra. Comprender a un amigo es sencillo; el verdadero desafío es abrirnos a la compasión con quienes no acordamos. Y aún más desafiante es reunir el coraje para mostrar nuestra verdadera cara ante ellos, sosteniendo nuestra esencia con integridad.
Confianza en el ser que permite esta
humanidad.Este febrero exprésalo con diálogos, escribiendo, bailando, utilizando cualquier medio. Saber de antemano, tener en cuenta, que no siempre seremos aceptad@s por esto, que hay quienes preferían la antigua versión.
Habrá quienes crean que no te conviene mostrarte tal cual eres. Aceptar esta mirada externa es un acto de adultez; encapricharse con ser entendido es, en cambio, una postura infantil.
La autenticidad requiere maestría: debemos saber llevarla con felicidad, pero sin perder el eje de la realidad que compartimos. Nuestra verdad no necesita violencia ni maltrato para ser expresada; requiere consciencia de los encuadres y de la sensibilidad ajena.
Si otr@s eligen el conflicto, es su aporte y simplemente lo miramos , pero nosotras/os tenemos el poder de elegir dónde, con quién y para qué nos expresamos.
Bienvenidos a este plano, donde pueden surgir enojos, pero estamos aquí para transitarlos.
La espiritualidad no es tejer en dimensiones inalcanzables, es estar aquí en la Tierra, haciéndonos cargo del ser que portamos a través de nuestras acciones y decisiones.
Este texto ha sido escrito desde mi perspectiva personal y mi propio sentir. Invito a cada quien a tomar aquello que le resuene y le sea útil. Si algo de lo expresado no coincide con tu mirada, está muy bien; honro y respeto las diferentes formas de percibir este camino.